El correo electrónico le deja su lugar a las redes sociales y al chat.

Por: Matthew D. Richtel

Señales de que usted es anticuado. Todavía mira películas con el VCR, escucha discos de vinilo y toma retratos con una cámara que utiliza rollo de fotos. Y disfruta usando el correo electrónico.

El avance del chat y los mensajes de texto entre los usuarios de Internet más jóvenes ha estado en ascenso desde hace años, pero ahora amenaza con eclipsar el correo electrónico, del mismo modo que este servicio ha superado a las llamadas telefónicas.

Compañías como Facebook están respondiendo con servicios de mensajería enfocados en la comunicación inmediata.

El problema con el correo electrónico, dicen los jóvenes, es que involucra un proceso aburrido y prolongado de entrar en una cuenta, tipear una línea de tema y luego enviar el mensaje que podría no ser recibido o contestado en horas, sumado a los saludos formales o reglas de cortesía.

Lena Jenny, de 17 años, del último año de secundaria en Cupertino, California, dijo que enviar mensajes de texto -“texting” como se le dice en inglés- es tan rápido que “a veces tengo una respuesta antes de siquiera cerrar mi teléfono”. El correo electrónico, agregó, le resulta demasiado aburrido.

En este contexto, Facebook está tratando de atraer a las “Lena” de este mundo. Está presentando un nuevo servicio de mensajería modernizado , que buscan que se parezca menos al correo electrónico y más al “texting”.

La compañía decidió eliminar la línea de tema de los mensajes dado que sus investigaciones mostraron que lo más común es que se lo deje en blanco o que sea usado para un nada informativo “hola” o “yo”.

Facebook también eliminó el campo “cc” (con copia) y el “bcc” (y con copia a otros). Y apretar la tecla de retorno puede enviar inmediatamente el mensaje, como en los mensajes de celular, en vez de crear un nuevo párrafo. Los cambios, dicen los ejecutivos de la compañía, dejan de lado formalidades que llevan tiempo y separan a los usuarios de lo que desean: conversación instantánea.

“El futuro de los mensajes es más en tiempo real, más dialogado y más informal”, dijo Andrew Bosworth, director de ingeniería de Facebook, donde supervisa las herramientas de comunicaciones. “El medio no es el mensaje. El mensaje es el mensaje”.

Las cifras dan testimonio de esta tendencia. El número total de visitantes individuales en Estados Unidos a sitios importantes de correo electrónico como Yahoo! Mail y Windows Live Hotmail viene cayendo sistemáticamente, según la compañía de investigaciones comScore. Tales visitas llegaron a su pico en noviembre de 2009 y desde entonces se deslizaron 6 por ciento; las visitas de chicos de entre 12 y 17 años cayeron alrededor del 18 por ciento. El único sitio que ha tenido un crecimiento importante en esa categoría ha sido Gmail, con un 10 por ciento de aumento desde el año pasado.

La baja del correo electrónico no refleja una caída en la comunicación digital, la gente simplemente gravitó hacia la mensajería instantánea, el texting y Facebook, que registra unos cuatro mil millones de mensajes diarios.

James Katz, el director del Centro de Estudios de Comunicaciones Móviles en la Rutgers University, dijo que no es la muerte del correo electrónico sino más bien una baja de calificación, gracias a que hay más opciones y matices diferentes entre herramientas de comunicación.

“Para ellos es molesto”, dijo respecto de la relación de la generación más joven con el correo electrónico. “No se adecúa a su intensidad social”, agregó el especialista.

Algunos, de forma predecible, rechazan la informalidad y las abreviaciones. Judith Kallos, que escribe un blog y libros acerca de la etiqueta en el correo electrónico, se queja de que cuanto más laxa, breve y menos gramatical es la escritura, menos profundos son los pensamientos y emociones que transmite.

“Vamos por un camino en el que perdemos nuestra capacidad de comunicación con la palabra escrita”, dijo Kallos.

Mary Bird, de 65 años, de San Leandro, California, es otra tradicionalista, aunque renuente. “No quiero ser uno de esos mayores que castigan a los jóvenes por su forma de comunicación”, dijo. “Pero se está perdiendo el arte del lenguaje, la belleza del lenguaje”.

La hija de la señora Bird, Katie Bird Hunter, de 26 años, está del otro lado de la divisoria de las comunicaciones digitales y cree que sus padres han perdido contacto con la realidad.

“Aún usan AOL”, dice, implicando con su tono que eso le resulta algo grosero.

Hunter dice que trata de comunicarse con sus amigos primero con texto, luego con mensajes instantáneos, luego con una llamada telefónica y luego con correo electrónico. “Y entonces, aunque probablemente no haría esto último, aparecerme por sus casas”.

Al igual que mucha gente más joven, Hunter, que trabaja en la administración de una constructora en San Francisco, dice que el correo electrónico tiene su lugar, a saber en el trabajo y otros asuntos serios, como las compras online. Ella y otros dicen que siguen chequeando regularmente su correo electrónico, en parte porque sus padres, sus docentes y sus jefes lo usan.

David McDosell, director ejecutivo de manejo de productos para Yahoo! Mail, reconoció que la compañía está viendo un desplazamiento hacia otras herramientas, pero dijo que esto es menos un fenómeno generacional que situacional. Los quinceañeros, por ejemplo, tienen pocos motivos para enviar adosados documentos privados a un jefe o una institución financiera. Yahoo! ha agregado servicios como el de chat y mensajes de texto a su servicio de correo electrónico, para reflejar los cambios de hábitos, al igual que Gmail, que también ofrece llamadas telefónicas.

“El correo ahora es solo parte de Gmail”, dijo Mike Nelson, un vocero de Google. “Es videoconferencia, texting, es MI, son llamadas telefónicas”.

Katz, el profesor de Rutgers, dijo que el texting y las redes sociales se aproximan mejor a como se comunica la gente en persona, con frases breves donde las formalidades no importan. Con el tiempo, dijo, el correo electrónico seguirá cediendo terreno a formatos más rápidos, incluso entre la gente mayor.

Las tendencias cambiantes incluso han hecho sentir vieja y un poco fuera de contacto con la realidad a gente de poco más de veinte años, o al menos sienten que quedaron a mitad de camino.

Adam Horowitz, de 23 años, que trabaja como consultor de tecnología para una firma contable de New York, pasa todo el día comunicándose por correo electrónico en su oficina. Cuando se va, toma su teléfono y se comunica con amigos casi totalmente vía textos. Pero a veces se siente atrapado entre los dos recursos, como cuando intercambia textos con sus hermanos menores, de 12 y 19 años, que tienden a enviar mensajes aún más cortos y rápidos.

“Cuando me envían textos, son en un inglés entrecortado. No tengo idea de qué están diciendo”, dijo Horowitz. “Puede ser que no complete mis frases, pero al menos uso puntuación para que se me entienda”.

“Supongo que soy de la vieja escuela”.

Fuente: The New York Times

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