Lo que vale un periódico que no cuesta nada.

Por: Walter Urrea Leon.

No quiero ponerme en materia de investigación, y descubrir para contar aquí cuando vio la luz la primera publicación gratuita de un periódico como ADN, o Publimetro por citar algunos, puntualmente los que a diario me encuentro camino de mi trabajo. Y no estoy haciendo propaganda de ellos, pues como oficina de prensa creo que ellos sólitos pueden hacerse una muy buena labor sin necesidad de un intermediario como yó. Y es que resulta ameno enterarse de las noticias más relevantes de la ciudad, algunas del País y unas escasas del Mundo. Estas abordan temas relacionados con lo citadino, la región, el país, política, con la ciencia, tecnología y hasta la farándula. Y es que en esas 10 hojas (promedio) cabe de todo, gracias a la magia de la tecnología, pues la fuente usada permite noticias sustanciosas en 5 renglones.

No olvidemos dar las gracias a ese invento maravilloso que es la imprenta (inventada por los chinos y luego por los europeos en la figura de Gutenberg) que permite que la noticia escrita llegue a nuestras manos, morrales, escritorios, oficinas, salas de espera, cafeterías y hasta mesita de noche si ojeamos algo que quisiéramos leer mas detenidamente. Y es que el fenómeno del periódico gratis da hasta para que se lo roben a uno, pues algunos que he prestado no han vuelto. Pero estas lineas no son para hablar de las citadas publicaciones, sino del POSITIVO EFECTO que están teniendo en la ciudadanía.

Honestamente no creo que quienes decidieron lanzar gratis estos impresos lo hayan hecho con otra intensión que seguirse tapando sus bolsillos de plata gracias a la publicidad (que por cierto abunda en los mencionados periódicos). Pero quiero decir públicamente que si fue así: El tiro les salio por la culata.

Y es que estos periódicos los lee desde el lustra botas, hasta el presidente de la compañía, pasando por el mensajero, la secretaria, el conductor de bus, de taxi y demás del medio. El dueño de un comercio, el ama de casa, el profesional medio, intermedio y subsiguientes, El profe, el alumno, y cuantos más no alcanzo a citar aquí pero ustedes ya los conocen; Un lugar también en las tareas de recorte de los niños se han ganado las mencionadas; En el peor de los casos terminan en la jaula de una mascota sirviendo de cama, pero les aseguro QUE NO ANTES DE HABER SIDO LEÍDOS POR TODOS LOS ANTERIORES.

Muy a pesar de que las cifras digan que un colombiano promedio lee 1,6 libros por año. Creo es porque no cuentan en las estadísticas estos amigos de “debajo del brazo”.

Señores, déjenme decirles que en esta ciudad se lee y mucho, gracias a estos amigos se esta recuperando el hábito de la lectura que tanta falta le hace a una sociedad como la nuestra. La cultura también llega de la mano de un periódico gratis. Y es que un vicio sano es leer, así sea en la calle, o en el paradero, o en el Transmilenio y donde haya el campo. Pues les aseguro que $500 si es frontera entre un posible lector y alguíen que prefiere comprar un cigarrillo y chicle por lo mismo. Por tan solo $500 se esta dejando de culturizar a un ciudadano, futuro ciudadano de bien.

Gracias por ayudar a culturizarnos y de manera gratuita, como más nos gusta!!.

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